Porque a veces los sueños se cumplen

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Del poli a la Universidad de Wyoming 

Empecé a jugar al baloncesto con 6 añitos y no sé en qué momento este deporte se convirtió en mi vida. Nadie que no lo comparta lo podría entender. Nunca me podría haber imaginado que aquella niña ilusionada que empezó entrenando en el gimnasio pequeño del Diego Velázquez, vestiría tantas veces la camiseta de Madrid, llegaría a una final del Campeonato de Europa o a jugar en una universidad americana. 

Con el baloncesto he aprendido un deporte pero también una forma de ser y de vivir. Aprendí que es dedicación, trabajo, compañerismo, sufrimiento y esfuerzo; a disfrutar, a caer , a levantarme y a soñar, sobre todo eso, porque a veces todo llega y los sueños se cumplen.

Ahora, que cierro una etapa muy importante en mi vida no puedo más que agradecerle al club todo lo que tengo ahora mismo, ellos han sido siempre mi segunda familia. A la junta directiva y a David por apoyarnos y siempre tener la energía y las ganas para llegar más lejos. A cada uno de los entrenadores con los que he aprendido en toda la etapa de formación, a los del Club y a los de la Federación madrileña, a mis amigos y sobre todo a mis compañeras de equipo que han compartido conmigo las alegrías y las lágrimas de este largo camino.

Especialmente querría darte las gracias Davor, me has enseñado casi todo lo que se, has entrenado conmigo infinidad de horas y me has dedicado otras mil. He aprendido de ti que trabajar día a día es lo importante y que la suerte ya no se desea, se desea valentía.

Pero sobre todo a mi familia, quienes me han enseñado, me han aconsejado, me han hecho mejorar cómo persona y siempre han estado ahí. Todos.

Y finalmente, a mis guerreras 2007, a todos los peques de la cantera y a los que no lo sois tanto, os animo a perseguir vuestras metas y vuestros sueños, no hay más secreto que trabajar muy duro y disfrutar cada día de este deporte y de todo lo que nos da.

Aunque la palabra gracias es incapaz de recoger todo lo que este club me ha regalado solo os puedo repetir que sois mi familia y mi casa y siempre vais a estar en mi corazón.

GRACIAS familia de Baloncesto Torrelodones.
¡Hasta pronto!
Alba.
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